Cómo afrontar tus ponencias y presentaciones - Marketing sin fronteras

Soy un enamorado de las ponencias como acto de comunicación sublime. Una buena ponencia te deja las pilas cargadas. Un ponente que ponga pasión en su tarea te puede llevar de la mano a través de un camino de sensaciones extraordinarias.

A veces nos encontramos con ponentes que se limitan a leer las diapositivas de su power point. ¡Qué error más grande! 

De esta manera pierden la oportunidad de dejar huella, esa huella que dejan los grandes conferenciantes. Por cierto, esos que no necesitan más que su presencia para arrollar y cautivar nuestras mentes.

Ten claro el objetivo

Cuando afrontas la tarea de preparar una ponencia debes considerar, en primer lugar, definir claramente tus objetivos. Además, cuantos menos sean dichos objetivos mejor. De hecho, si solo es uno mejor que mejor. Marcar varios objetivos no hace más que complicar la escena. Una vez hayas definido tu objetivo, debes trazar un plan para cumplirlo.

El perfil de los oyentes

Es muy importante que tengas claro cuál es el perfil de tus oyentes: su nivel cultural, sus expectativas, el grado de conocimiento sobre el tema de tu ponencia... Esto nos ayudará a utilizar el lenguaje adecuado. Nos ayudará a transmitir con mayor facilidad nuestro mensaje.

No olvides tampoco que no es lo mismo dirigirte a 3 personas que a 30, 300 o 3000. 

Cuál es el escenario

El escenario en el que va a tener lugar la ponencia es también un factor determinante. Debes conocer con qué medios cuentas: proyector, pizarra, papelógrafo, micrófono para el audio, ordenador para presentaciones... También hay que considerar el tipo y cantidad de iluminación con la que contarás, el ruido ambiental, algún técnico de apoyo... No debemos pasar por alto el aforo del local donde vaya a tener lugar la ponencia. No es necesario que te diga que debe ser suficiente para albergar con cierta comodidad al número de personas que se espera como oyentes.

Diapositivas

Es muy común el uso de presentaciones de diapositivas: los famosos Powerpoint y aquí es donde más me duele a mí personalmente.

He visto a ponentes llevar sus presentaciones y limitarse a leerlas en voz alta. Esto hace que la ponencia pierda muchos puntos. Lo que un asistente espera es que le emociones, que despiertes en él algún interés oculto o hagas rebrotar nuevamente alguna pasión dormida.

Una diapositiva debe servir para complementar una ponencia, pero en ningún caso es la protagonista de la misma. Si basas toda tu presentación en una relación de diapositivas, habrás desperdiciado una oportunidad fantástica de dejar huella tu audiencia. 

De hecho, te invito que hagas tus presentaciones de diapositivas, pensando que los asistentes a la misma no saben leer, imagina que la preparas para un ponente japonés cuya audiencia únicamente va a interpretar los dibujos y los números. Utiliza gráficos, que representen los conceptos que intentas explicar, y por supuesto, si una diapositiva no va a aportar valor, elimínala sin más preámbulos.

No te sientas obligado a expresar cada idea en una diapositiva. En muchas ocasiones unas palabras bien elegidas junto a tu pasión y un poco de teatro, harán mucho más efecto.

Si necesitas un guion

No tengas miedo a llevar un tu mano para consultarlo de vez en cuando. Nadie te va a reprochar que lo hagas, pero por favor, nunca, nunca, nunca... te limites a leer tus diapositivas.

Cuenta una historia

Otro elemento que puede hacer de tu ponencia una experiencia inolvidable es que utilices una historia como hilo conductor de la misma. Las historias enganchan y harán que tu ponencia sea un éxito.